Chistes Médicos·Humor médico

Humor médico

Un señor de 80 años llega al médico para un chequeo de rutina y el doctor le pregunta que cómo se siente.
– Nunca estuve mejor! -le responde- Tengo una novia de 18 años embarazada que tendrá un hijo mío.
El doctor piensa por un momento y dice:
– Permítame contarle una historia. Yo conocí a un hombre que era un ávido cazador, nunca se perdió una temporada de caza, pero un día salió rápido y se confundió, tomando su paraguas en vez de su rifle.
El Dr. continua:
– Así que el estaba en el bosque y apareció un gran oso frente a el. El levantó su paraguas, le apunto al oso y disparó.
– ¿Y que paso?! -preguntó el anciano.
– El oso cayó muerto frente a el.
– Es imposible -exclamo el señor- algún otro hombre debe haberlo hecho!
– A este punto quería llegar… -dijo el doctor. 
 


– Doctor, doctor, veo elefantes azules por todas partes.
– Ha visto ya a un psicólogo?
– No, solo elefantes azules.


Un hombre va al medico con un hacha clavada en la cabeza:
– Doctor, doctor, vengo a que me examine de los huevos.
– Pero, y el hacha?
– Si vera, es que cada vez que estornudo me doy con el mango.

 


Un tipo desesperado va al médico y le dice:
– Doctor estoy desesperado!!! Ya no se a quien recurrir, por favor ayúdeme!!!
– Tranquilo hombre, cuénteme su problema.
– Bueno, resulta que tengo sífilis y ya estoy cansado de recorrer consultorios en busca de alguna cura que no sea el bisturí. A todo medico que fui, todos me recomendaron lo mismo, que me tenían que amputar el sexo. A ver que dice usted!
– Bueno, desvístase y acuéstese en la camilla. – El doctor lo revisa y dice:
– No, me parece que no van a tener que amputarle el sexo, esto es mucho más sencillo. A ver! Súbase en aquel banquito. Muy bien, ahora salte! Vio, vio? No fue necesaria la cirugía, porque saltando se cayo solito.


Cuantos psicoanalistas hacen falta para cambiar una lamparita?
Solo uno, pero la lámpara tiene que querer ser cambiada.


Llega un tipo al consultorio de un medico visiblemente molesto y le dice a la recepcionista:
– Señorita, vengo a ver al doctor Bermúdez!!!
– Tiene hora??
– Si, son las 3 y media.
– No, señor, si tiene hora con el medico. Es usted paciente??
– Que si soy paciente??. Hace tres meses que estoy esperando que me pague el arreglo de chapa que le hice a su auto. Vaya si soy paciente!!!


– Doctor, doctor, como se encuentra mi hijo, el que se trago una moneda de cincuenta pesetas?
– Sigue sin cambio.


– Pues mi doctor me dijo que en dos semanas estaría en pie.
– Y lo consiguió?
– Ya te digo, tuve que vender el coche para poder pagarle.


– Doctor, doctor, tengo algo en la cabeza.
– Pues demuéstrelo y dígame que le pasa.


Tras examinar a un paciente que es un alcohólico crónico, el medico le dice:
– No encuentro la razón de sus dolores de estomago, pero francamente, creo que esto se debe a la bebida.
– Bueno, entonces volveré cuando usted este sobrio.