Humor Farmacéutico

AFRODISIACO

 

Es un galàn que va a la farmacia y pide un frasco de píldoras afrodisíacas. El farmacéutico le pregunta que para qué las quiere, y éste le dice que tiene una cita con diez ninfómanas, de forma que el farmacéutico le da un frasco pero le advierte que son muy fuertes y que sólo se tome dos pastillas. Por supuesto, este hombre no le hace caso y en cuanto llega a su casa se toma todo el frasco y se pone a esperar a que lleguen sus amantes. Al día siguiente, el mismo pavo va a la misma farmacia con los brazos hinchadísimos, como Vilas cuando jugaba al tenis, y pide un litro de calmante muscular.
¿Qué le ha ocurrido en los brazos? – pregunta el farmacéutico –
– Es que las ninfómanas no vinieron.