Humor médico

Chiste

El funeral del cardiólogo

En una ciudad de EE. UU. muere un eminente cardiólogo y sus amigos y familiares deciden hacerle un grandioso y pomposo funeral.

En medio de la Iglesia, y detrás del ataúd, se encuentra
un gigantesco Corazón todo cubierto de flores.

Terminado el servicio fúnebre y leído el responso, el corazón se abre en dos y el ataúd se desliza suavemente dentro del corazón al ritmo de una suave música…

Una vez adentro, las dos puertas se cierran y el ataúd desaparece de la vista de los presentes, encerrado para toda la eternidad en el hermoso Corazón.

Se oye la risa de uno de los amigos del difunto. Todos los presentes se dan vuelta para mirarlo y el señor se disculpa diciendo:

 

“¡Perdón! lo siento mucho… estaba

pensando como sería mi funeral;

¡soy ginecólogo!”